arturo's profileEL MUNDO DE UN HOMBRE SI...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
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April 26 nada de juanesNADAJUANES Ya no tengo sufrimiento
ya no tengo quien me mienta
ya no tengo a quien contarle lo que tengo en mi cabeza
Ya no siento desconfinza
ya no siento mas violencia
ya no siento que mi vida valga menos que tu ausencia
Ya no me importa tu destino
Ya solo quiero hallar el mio Ya no me asombra tu existencia Ya no me asombra nada (nada) Ya no tengo que explicar Ya no tengo quien me juzgue Ya no tengo a quien pedirle una opinión sobre mi vida Ya no siento el alma ciega Ya no siento el alma muerta Ya no siento que mi vida valga menos que tu ausencia Ya no me importa tu destino Ya solo quiero hallar el mio Ya no me asombra tu existencia Ya no me asombra nada (nada) Para mi ya no existes... tiempo Para mi ya no existes Para mi ya no queda (nada) Para mi ya no queda nada (x4) July 24 NORMA SE FUENORMA SE FUE
Aunque intente retenerla
ella se marcho sin ningun dolor
porque su corazon alegria tenia
por un nuevo comprador
Ella feliz me miraba
por que no importo
el dolor que me causaba
ya que el la conquisto
de nada valio
los atardeceres
que a mi lado miro
solo su mundo eran placeres
Hoy solo el importo
ni abandonar mi labor
sirvio para que un minuto
por ultimo fuera para evitarme el dolor
mi trabajo, familia y dedicacion
de nada le sirvieron
para que me evitara la tentacion
de ahogarme en una botella de ron
hoy me despido de ti
la que fuera el amor
que un dia pedi
para que me dejara morir con dolor
PARA LA PERSONA QUE CREI ME DARIA TODA SU VIDA Y NO FUE ASI, POR QUE ME DIO UN SOLO RECUERDO PARA QUE MURIERA LENTAMENTE. AHORA QUE TE RIES ME PREGUNTO QUE CAMINO TOMARE PARA EVITAR LA LOCURA DE MORIR POR MI PROPIA MANO Y RAZON. ARTURO GARZON SABOGAL UN HOMBRE SIN DECENDENCIA October 11 UN CUENTICO QUE ESPERO LES GUSTE Y COMENTES LO QUE SENTISTEMI AMIGUITO
Aunque muchos de los cuentos son hecho para distraernos y enviarnos a un mundo maravilloso lleno de alegrías y lejos de tristezas, hoy quiero hacer un cambio para que de esta breve historia, sea parte de usted y recuerde que hay alguien que sufre mas que usted. Todo esto sucede en un lugar que muchos de nosotros los vemos; como un sitio de tantos otros que vemos en esta inmensa ciudad, es un barrio pobre de gente muy humilde y casas de coloridas fachadas al centro de la capital. En este lugar los niños juegan con los neumáticos dañados de las bicicletas, que los hacen rodar, golpeándolos con un palo para que gire mientras el corre y le gana a sus amigos en una furtiva carrera, motivada por la falta de vehículos de plástico, ¡que nunca tendrán!. Las niñas juegan con una improvisada muñeca de rostro mugriento y sin cabellos, al perecer recogida de algún basurero; en este lugar los chiquillos juegan sin cesar y muy felices; a pesar de que sus vestimentas son deplorables y se les nota su mal nutrición, algunos barrigones como un balón y otros que están tan flaquitos que se les nota su pequeño esqueleto.
Los padres no se ven en este lugar en las horas del día, ya que ellos salen cuando el sol aun no se asoma y llegan cuando este lleva mas de cinco horas de haberse ido a descasar. Allí en este sitio lejos de mi razón, ya que lo he tenido casi todo, encontré al personaje de mi humilde cuento. Un pequeño mas mugriento que todos, un ser al que nadie ponía atención, y permanecía lejos de los otros chicos jugando con la tierra de un potrero que estaba lleno de basura. Yo me acerque a él, mirándolo lastimeramente, y con su pequeño rostro me mostró que no podía entrar a su territorio, el cual había construido con palos de las patas de una cama vieja y ropas, que por lo que alcance a notar, ya a ningún pordiosero le serviría. Le pregunte sin acercarme -¿como te llamas?- y él alzo la mirada y como si quisiera ser un adulto me respondió -¿quién quiere saberlo y para que, no ve que estoy ocupado?-.
Aunque su comportamiento a primera vista me pareció grosero, continué tratando de hablarle – soy simplemente alguien que quiere jugar contigo y te lo pregunto para conocerte. Mi deseo es poder pasarla bien-; el continuo con su actitud y me dijo –yo simplemente quiero jugar aquí en paz y usted no me deja, es que quiere robarme uno de mis juguetes-. Al ver su comportamiento pensé que lo mejor era alejarme, ¡no sea que me pegue!, pero note que en el lugar no había nada de juguetes, ni siquiera una parte de uno de ellos, por lo que me devolví y le dije: - tu eres un mentiroso, yo no veo ningún juguete aquí. - Yo seré pobre pero mentiroso no, ¡es que esta ciego!. No ve que toda esta basura que me rodea; para mi es un mundo lleno de juguetes; claro que usted que va saber de eso, se le nota que es un niñito rico que no tiene amigos y ahora quiere que yo sea el suyo para que me la pueda montar. Yo no soy juguete de nadie y es mejor que se pierda o le disparo.
Mientras me apuntaba con el esqueleto de un paraguas, yo pensaba que él de pronto estaba loco y lo mejor era irme de ahí, pero algo me impulso y en medio de mi imaginación tome un pedazo de cable y le di forma de pistola para responder el fuego, en caso de que lo hubiera. - si usted dispara yo también- le dije muy seriamente. - Jajajajaja me va a disparar con eso, me va a matar con la correa de mi perro jajá jajá- - Para ti es la correa de tu perro, pero para mi es una poderosa arma- - Usted esta muy loco, mas que yo. Eso dicen todos esos niños que no quieren jugar conmigo- - Como así me estas hablando, quieres que juguemos- - Si esta tan loco como para defenderse con la correa de mi perro, pues le voy a poner atención, ya que toda persona por mas locas o bobas que sean debemos escucharlas, ¡eso decía mi abuelita antes de morir!- - Lo siento por la muerte de tu abuelita- - Yo no lo siento, ella ya merecía descansar y yo no la podía cuidarla y mucho menos darle todo lo que ella necesitaba. Es mejor que este con Dios y me cuide desde allá- lo decía mientras una lagrima rodaba por su mejilla. - De todas formas lo siento. Y bueno como entro a tu casa, si es que me lo permites- - La puerta esta por allá, pero se limpia los pies porque ya limpie todo y no quiero que este mi casa sucia. La casa debe estar como un tasita reluciente- - Ha bueno, pues gracias por dejarme entrar-
Así me senté en una piedra, la cual el decía que era el sofá mas como de todos, y empecé a jugar por un largo rato a la casita con él. En medio del juego le iba preguntando de su vida y porque de su soledad. - y tu tienes papá, ¡me imaginó!. - si claro, mi mamá que es una costurera y mi padrastro que es un... Bueno tómese el café, que se le enfría y no deseo preparar mas, ya me toca ir a trabajar. - pero ¿por qué juegas tu solo acá? y no con los demás niños. - ellos no me ven como una buena amistad, me pegan y me tratan mal por que no tengo padre. Además mi padrastro regó el cuento de que no tengo derecho a nada, por que hasta mi papa me rechazo y mi mama no me quiere. - y tienes mas hermanos. - si dos hermanas, que si pueden, me hacen pegar y buscan que su papá me maltrate para que no les quite nunca nada - ¿pero y tu mamá?, pregunte con los ojos aguados - ella no les dice nada, no ve que ella lo ama y en eso mejor, no me meto. Bueno tómese ese café, antes de que se me haga tarde para ir a trabajar - pero cuéntame ¿no tienes a nadie que te ayude? - si claro, nadie esta solo en esta vida, no ve que mi abuelita; la única que me a querido me cuida desde el cielo. Con ella me veo mas tarde aquí en nuestra casita - pero ella esta en el cielo, no ves que no vendrá - ¡nunca diga eso!, y jartese ese café, que me tengo que ir antes de que mis jefes me echen. Me decía esto con una mirada endiablada y muy enfadado que me asusto muchísimo - bueno, nunca mas digo eso. Pero que traigo para mañana, yo quiero darte un regalo, eso si debes prometerme que ese regalo es lo que tu mas quieres en la vida. Sin importar nada yo te lo traigo y le digo a mi papá que nos mejore la casa para jugar mas a gusto. - Mi casa no quiero que nadie me la cambie mi amigo- me decía esto mientras me abrazaba – pero si quieres darme un regalo por mi amistad, ese debe ser un almuerzo, de los que comen en esos sitios donde la gente va y se sientan a que los atiendan. La verdad es que siempre e querido saber a que sabe eso que esas personas se comen con tanta gana y yo nunca podré hacerlo.
Antes que le pudiera decir algo, debido a mi lagrimas y a una voz que gritaba, apareció de repente una figura a lo lejos. Era un hombre robusto y muy mala caroso, que lo estaba llamando; ¡él de un salto estaba ahí con el!. Solo le pregunte su nombre, a grito en entero, mientras se iba y el tipo lo golpeaba por lo que me dijo después; tengo que trabajar. Lo vi alejarse de mi, esa imagen nunca olvidare, mientras golpe tras golpe recibía, pero no lloraba y su rostro mostraba una risa de oreja a oreja. Cuando llegue a casa le conté a mis padres lo que viví con ese niño y mi madre me dijo que todos al otro día iríamos a casa del niño. Para ver como se encontraba y llevarle unas cositas. Toda la noche la pase en vela y vestido para estar con el, me paraba y miraba todo lo que le habíamos comprado ropa, juguetes y la plata para llevarlo a almorzar.
Ya estaba de mañana y yo listo para verlo, como si estuviera listo para un paseo familiar, me llenaba de alegría y con un porta comida en mi mano empaque mi desayuno; para que se lo comiera por mi. Así me dispuse hacer un viaje de media hora, cuando llegamos al potrero donde lo conocí encontré, reunidos en la casa un grupo de niños que la estaban invadiendo. Me baje del carro y con rabia trate de sacarlos de nuestro lugar de juego, hasta que note que todos estaban llorando y rezando. No comprendía lo que pasaba y mi papá me detenía de un brazo. Mi mamá hablaba con una de las niñas y note que su rostro se aguo. Me dirigí a ella y le pregunte -¿qué pasa mamá por que estas llorando?-. Hijo tu amiguito ya no esta entre nosotros, aunque no comprendía las palabras de mi madre, mi rostro se lleno de pánico y empecé a llorar. Mientras lo hacia corría por el barrio gritando –donde estas amiguito, sal que quiero jugar contigo y mis papas te tienen muchos regalos-.
Nunca salió mi amigo, mis padres me llevaron donde un psicólogo y aunque su esfuerzo fue el que me olvidara de él, nunca lo haré. Hoy ya no lloro por que se que junto a su abuelita ya se encuentra y los dos me están cuidando desde el cielo. Solo me resta decirles que este es mi cuento, que aunque para muchos no es real y no lo vivieron, lo podrán juzgar y actuar de acuerdo a lo que esta breve historia les inspire. Para mi ese amiguito esta en mi corazón y me enseño; que aunque nos quejamos de la vida que tenemos, nunca sabremos lo que otros sufren mas que nosotros y eso lo recuerdo para que hoy les diga que veo la vida con mucha mas alegría y esperando el día a día.
Por Arturo Garzón Sabogal. Un hecho que viví y siempre recordare. Dedicado a mi paciente que desde aquí le digo que estoy esperando darte el almuerzo que te tengo. |
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